Receta electrónica
Trae la tarjeta sanitaria y te preparamos toda tu medicación. ¿Sin tiempo? Resérvala por WhatsApp y te avisamos cuando esté lista, sin colas.
En la Plaza de Olavide, una farmacéutica de tercera generación que aún prepara fórmulas a mano. Receta sin colas, dermocosmética con cabeza y plantas medicinales con quien sabe de ellas.
Detrás del mostrador tenemos laboratorio. Esa crema, ese jarabe o esa cápsula a la dosis exacta que te pauta el dermatólogo o el pediatra la formulamos nosotros, en el día, con materia prima trazada y la fórmula registrada con tu nombre.
Cosas que puedes solucionar con nosotros sin pedir cita ni gastar de más. Pregunta lo que necesites.
Trae la tarjeta sanitaria y te preparamos toda tu medicación. ¿Sin tiempo? Resérvala por WhatsApp y te avisamos cuando esté lista, sin colas.
Laboratorio propio. Cremas, cápsulas y jarabes a la dosis exacta que te pauta tu médico, preparados a mano y registrados con tu nombre.
Fitoterapia de verdad: infusiones, tinturas y complementos con base científica. Te decimos lo que ayuda, lo que no y lo que interactúa con tu tratamiento.
Acné, manchas, dermatitis o fotoprotección. Te montamos una rutina sencilla y, antes de gastar en el bote entero, te llevas muestras para probar.
Para mayores o tratamientos largos: organizamos las pastillas por día y hora en un blíster sellado. Se acabó el «¿me la he tomado o no?». Lo preparamos cada semana.
Lactancia, porteo, primeros días en casa y todo lo de mamá. Báscula de bebé, alquiler de sacaleches y consejo sin prisa de quien también ha pasado por ahí.






Farmacia Olavide abrió en 1934, cuando Chamberí todavía iba al mercado con cesta de mimbre. La abrió mi abuela —de las primeras farmacéuticas de la zona—, la llevó mi madre y hoy la regento yo. Lo único que no ha cambiado es el laboratorio del fondo y la forma de atender: despacio y mirándote a la cara.
No somos una cadena. Aquí nadie te suelta «pase por caja». Si una crema no te hace falta, te lo digo. Si tu tratamiento se puede simplificar, hablo con tu médico. Manda tu salud, no el ticket.
Entra, pregunta lo que quieras y, si hace falta, te buscamos una silla. Para eso seguimos aquí.
Mi dermatólogo me mandó una fórmula que en ningún sitio tenían. Aquí me la prepararon en el día y Elena me explicó cómo aplicarla. Otra cosa.
Entré perdida con un brote de dermatitis y salí con una rutina clara y dos muestras para probar antes de gastarme nada. Eso no lo hace una farmacia cualquiera.
A mi madre le preparan el pastillero de la semana y reservo su medicación por WhatsApp. Cero colas y cero sustos. Una farmacia de barrio que va con los tiempos.
Estamos en plena Plaza de Olavide, el corazón de Chamberí. Entra sin cita: para una consulta rápida solo tienes que cruzar la puerta.