Planificación integral
Del «sí, quiero» al brindis final. Buscamos la finca, cuadramos proveedores, cuidamos el presupuesto y diseñamos cada detalle con vosotros. Vivís el proceso bonito, sin las hojas de cálculo.
Organizamos bodas con alma para que vosotros solo tengáis que ocuparos de una cosa: disfrutarla. Del primer café a la última canción.
Una boda no se monta. Se cuida.Marta & Lucía — fundadoras
Desde la planificación integral hasta el último empujón. Elegís cuánto soltáis y cuánto disfrutáis; del resto nos encargamos nosotras.
Del «sí, quiero» al brindis final. Buscamos la finca, cuadramos proveedores, cuidamos el presupuesto y diseñamos cada detalle con vosotros. Vivís el proceso bonito, sin las hojas de cálculo.
Lo tenéis casi todo cerrado pero queréis disfrutar sin estar pendientes del reloj. Cogemos las riendas las semanas previas y el día de la boda: timing, proveedores y los imprevistos que nadie ve.
Una estética que os represente: paleta, papelería, ambientación y un proyecto floral propio. Construimos un día coherente y emotivo, de la invitación al centro de mesa.
Somos Marta y Lucía. Llevamos desde 2016 organizando bodas en Madrid y alrededores desde nuestro pequeño estudio en Chamberí, entre rollos de cinta de seda y muestrarios de papel.
Empezamos cansadas de ver a parejas estupendas llegar al altar agotadas, peleadas con un Excel. Nuestra promesa es simple: que el día de vuestra boda os acordéis de reír, no de quién había que llamar. Trabajamos pocas bodas al año, a propósito, para estar de verdad.
Marta & LucíaAlmendra & Velo · est. 2016
Un camino claro y sin sorpresas. Vosotros decidís, nosotras ejecutamos.
Nos sentamos sin prisa a conocer vuestra historia, vuestro estilo y vuestro presupuesto real. Sin compromiso.
Os entregamos una hoja de ruta con fechas, proveedores propuestos y un presupuesto honesto y desglosado.
Negociamos, coordinamos y diseñamos. Vosotros validáis lo importante; lo tedioso lo llevamos nosotras.
Estamos desde el primer alfiler hasta la última copa. Vosotros, a vivirla; nosotras, a que salga perfecta.








«Llegamos a la boda sin haber discutido ni una vez por la organización. Eso, para nosotros, no tiene precio. Marta y Lucía pensaron en cosas que ni se nos habrían ocurrido.»
«El día de la lluvia que tanto temíamos lo resolvieron en quince minutos sin que ningún invitado se enterara. Profesionalidad y cariño a partes iguales.»
«Contratamos solo la coordinación del día B y fue la mejor decisión. Nos devolvieron la boda: pudimos estar con la gente en lugar de estar resolviendo.»

La primera cita es sin compromiso y, casi siempre, la parte en la que las parejas se quitan un peso de encima. Quedan pocas fechas para la próxima temporada.
Empecemos por un café